Perfil del asesor


En el SUA-FCA-UNAM, el docente adquiere gran importancia, no sólo por los conocimientos pedagógicos y teóricos de su disciplina, sino por la relación que establece con el estudiante.

El docente establece contacto directo con los alumnos, de él depende en gran parte el éxito o fracaso del proceso de enseñanza. Su actitud debe ser de comprensión e interés, de modo que favorezca un ambiente de confianza y colaboración durante las asesorías. Así, además de estar preparado profesionalmente, es importante que propicie una comunicación directa y personal con sus estudiantes, para orientarlos adecuadamente. Esta orientación consiste, sobre todo, en fomentar en el estudiante el aprendizaje independiente y conducirlo para que alcance sus propósitos, y hacer que aproveche los materiales didácticos y estimularlo hacia la búsqueda de mayor información. Con base en estas características, al docente de SUA se le ha llamado asesor.

El asesor debe cubrir un perfil que garantice su participación con calidad en esta modalidad educativa: valores, actitudes, capacidad y habilidades. Además, debe cumplir con tres funciones: orientadora, académica e institucional-nexo, que se desglosan en los siguientes indicadores:

1. Identificación con la docencia

2. Formación académica

El asesor debe:

• Contar con una sólida preparación en el campo teórico de la materia que asesora.
• Tener experiencia profesional.
• Estar actualizado en su campo de estudio.
• Tener formación pedagógica en docencia abierta a distancia.
• Poseer conocimientos generales sobre la UNAM.

3. Capacidad de orientación

Los estudiantes del SUA no asisten a las aulas de la Universidad, por eso, necesitan orientación sobre los métodos de estudio, búsqueda de fuentes de información (bibliografía, hemerografía, páginas de Internet, etcétera), realización de problemas y prácticas, trabajos y exámenes. Para cubrir estos requerimientos, el asesor debe:
• Considerar la personalidad del estudiante, intereses, destrezas y conocimientos.
• Detectar las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.
• Fomentar en el estudiante el análisis y la crítica constructiva.
• Ayudar al estudiante a que asuma la responsabilidad de su aprendizaje.
• Darse cuenta de los problemas de aprendizaje de los estudiantes.
• Orientar al estudiante en el uso del material educativo.
• Evaluar y corregir de manera continua al estudiante.

4. Capacidad de motivación

El asesor no debe ser sólo un informador, sino un motivador que provoque cierto comportamiento. Por eso, ha de tener estas habilidades:

• Crear la necesidad y deseo de aprendizaje en el estudiante.
• Orientar al estudiante para que se plantee un objetivo y lo alcance.
• Despertar el interés de sus dirigidos.
• Influir sobre el avance académico del estudiante a lo largo del curso.
• Propiciar la participación del estudiante.

5. Capacidad de comunicación

Un elemento importante en el SUA es la comunicación asesor-estudiante. Es esencial que los objetivos del curso sean claramente comunicados y entendidos. Esto facilitará el proceso de aprendizaje, que se debe adecuar a las necesidades del estudiante, quien sólo acude al campus a presentar exámenes, aclarar dudas, solicitar asesorías, bibliografía, etcétera. En esos momentos de encuentro con los estudiantes, el asesor debe:

• Ser capaz de dialogar.
• Tener una actitud positiva y flexible.
• Ser empático.

6. Habilidad para diseñar materiales educativos

Los materiales didácticos son la columna vertebral de todo sistema abierto a distancia. Deben cubrir las necesidades específicas de cada asignatura y carrera, para guiar, orientar y organizar el proceso de autoenseñanza. En este propósito, el asesor debe ser capaz de elaborar instrumentos que le permitan cumplir y cubrir esos requerimientos.